LinkedIn premia el comentario largo: cómo no convertir la red en un mitin
El cambio no es secreto: LinkedIn está empujando la interacción escrita. El efecto colateral es un muro de textos que parecen el mismo. Empiezan con una anécdota, marcan tres aprendizajes y cierran con una pregunta fingida.
En cuentas B2B gallegas que siguen funcionando, el comentario útil es específico. Cita un número, una norma, un fallo de un proceso. No pregunta «¿qué opináis?» a mil extraños. Pregunta a dos o tres personas que realmente pueden responder.
Si vuestra empresa usa LinkedIn para captar proyectos, medid respuestas reales —mensaje, llamada, reunión— no el aplauso del like. El taller de métricas de este mes parte de esa diferencia.
Si este tema os está costando una decisión, escribid a la mesa